Diferencias entre un rugbier adolescente y un rugbier adulto

Como cada quince días,  la nutricionista Lucía Vega nos acompaña para explicarnos la importancia de la nutrición en la práctica de este deporte. En esta entrega: las diferencias entre un rugbier adolescente y un rugbier adulto.

1-199396_10151253113849282_956324759_n

 

La etapa de crecimiento por la que atraviesa el rugbier adolescente marca una diferencia en cuanto la alimentación y consumo de suplementos con respecto al rugbier adulto.

Rugbier adolescente:

La adolescencia está determinada entre los 11 y 19 años, considerándose dos fases, la adolescencia temprana 12 a 14 años y la adolescencia tardía 15 a 19 años. En esta etapa, el deportista desarrolla al máximo potencial sus genes, dentro de una correcta alimentación y estilo de vida. Es fundamental tener un control, ya que el desarrollo puede verse interrumpido por algunos factores externos, afectando la salud del deportista.

En esta etapa es muy común el desórden alimentario, la cual puede llevar a una falta de nutrientes, afectando el crecimiento.

Cuando exista una buena alimentación, el consumo de suplementos será innecesario, pudiendo llegar al máximo rendimiento deportivo, aumentando la resistencia física.

¿Qué diferencias existen entre el metabolismo del rugbier adolescente y adulto?

En la etapa de la niñez – adolescencia, comienza una redistribución de la masa corporal, como el  desarrollo de masa muscular, calcificación ósea, entre otros. También, existe una alta producción hormonal, la cual permite el crecimiento de los tejidos y la mayor utilización de nutrientes. Todo el desarrollo dado en la etapa adolescente será determinante en la formación corporal del deportista. Una vez que termina la etapa de crecimiento, por naturaleza, algunos tejidos (en su multiplicación celular) no son capaces de desarrollarse en la adultez de la manera en que pueden ser  desarrollados en la adolescencia.

Si el adolescente arrastra un peso elevado desde la infancia, es un buen momento para establecer un peso ideal y controlado y así evitar complicaciones futuras, manteniendo la tendencia a aumentar fácilmente de peso.

El adulto debe cuidar su metabolismo, y conocerlo para poder variar entre sus objetivos personales (aumento o descenso de peso, aumento de masa muscular, consumo de suplementos en caso de ser necesarios) siempre cuidando las cantidades y no afectando su salud.

En el adolescente se debe desarrollar su máximo potencial, es por eso que las cantidades de nutrientes a consumir son mayores que en las del deportista adulto, y que los suplementos repercuten con un mayor impacto, pudiendo generar serios efectos adversos.

Para tener en cuenta en el rugbier adolescente:

- Se deben cumplir las 4 comidas diarias y las colaciones correspondientes (según el nivel de entrenamiento que tenga).

- Se debe evitar el consumo de suplementos nocivos, aquellos que tengan mayor posibilidad de  provocar efectos adversos, afectando la salud e impidiendo el desarrollo genético del deportista, como el consumo de proteínas en exceso, suplementos vitamínicos que provoquen hipervitaminosis con efectos adversos (Vitaminas A,D,E,K), y esteroides.

- Nunca dejar de lado ni la importancia del máximo rendimiento deportivo ni la importancia de preservar la salud.

- Consumir alimentos variados para cubrir las necesidades del deportista para su crecimiento y para el rendimiento: óptimo consumo de hidratos de carbono, proteínas, grasas mono y poliinsaturadas y el consumo de micronutrientes: vitaminas y minerales, para la producción hormonal, formación de tejidos, óptima utilización de nutrientes.

- Lograr un peso adecuado para mejorar el rendimiento físico

Alimentos y Nutrientes esenciales para el crecimiento:

- Formación ósea y Formación muscular: (Calcio, Fluor, Magnesio). Productos lácteos y derivados, huevo, pescado, semillas, nueces, frutas secas y cereales.

- Funcionamiento del metabolismo: (Fósforo, Yodo, Vitaminas del complejo B): soja, quesos, carnes rojas y blancas, cereales, verduras.

- Elementos de la sangre: (Hierro, vitamina B12, ácido fólico). Carnes rojas y blancas, productos fortificados, lácteos.

- Óptimo funcionamiento de los riñones y el corazón: (Potasio). Soja, bananas, lácteos, carnes rojas y blancas, cereales, verduras y frutas secas.

- Hidratación corporal: para una buena regulación del agua en el cuerpo (Sodio). Sal, quesos, carnes, productos industrializados. Consumo moderado.

Cualquier duda o consulta hacerla en los comentarios o bien enviar un correo electrónico a: m.vegalucia@gmail.com, que serán respondidos a la brevedad.

Hasta dentro de quince días.

Lucía Vega – Nutricionista

Si te gustó esta nota, ayúdanos tackleando el anuncio que esta abajo, desde ya muchas gracias por colaborar!!!

Comentar Nota

Tu email no será publicado. Los campos necesarios están marcados *

*
*