“El rugby es como la vida misma”

Entrevista a fondo con María Gabriela Sánchez. En una charla profunda, la capitana de Las Vikingas repasa los comienzos de su equipo, habla de los “obstáculos sociales” con los que se toparon en los inicios y analiza el presente del rugby femenino. La imperdible historia de unas chicas que empezaron desde abajo…
¿Cómo surgió esta pasión por el rugby?
En mi caso surgió en el año 1985. Ante un desafío de un equipo femenino de rugby del club Alumni. Por iniciativa de un papá de una compañera de voley que entrenaba a la superior de nuestro club, el Sr. Pichi Ruffo. A él le debo mi pasión por el rugby. Antes de esos cuatro partidos que jugamos, el rugby me parecía, inclusive, aburrido. Al poder practicarlo sentí que es como la vida misma. Llena de obstáculos y golpes, pero para llegar al objetivo tenes que ir hacia adelante y con más fuerza, y lo más importante es que siempre contás con un compañero para apoyarte.
¿Cómo nacieron las Vikingas?
A raíz de una de las chicas, Tina, que vio por televisión que se jugaba rugby femenino. Ella era una de las viejas jugadoras de la década del ‘80 y empezó de a poco a armar el equipo con su entorno. Y nos llamamos “Las Vikingas” porque estábamos buscando algún nombre que nos representara y una de las chicas, Grisel, antes de empezar un partido se estaba haciendo una trenza y alguien le dijo: “pareces una vikinga”. Y entre cargadas y chistes… ya quedó establecido. “Las Vikingas” es un buen nombre.
¿Siempre representaron a GEI?
Si, desde siempre.
¿Cuáles fueron los obstáculos con los que se encontraron en los inicios?
Los obstáculos son sociales. Al ser un deporte tan machista no está bien visto que juguemos al rugby. Muchas de nosotras solo servíamos para espectadoras, compañeras y enfermeras de los jugadores, hermanos, primos y novios. Pero como en todos los ámbitos de la vida, las mujeres fuimos ocupando espacios y así como hay presidentas, ministras y demás, también hay jugadoras de rugby.
Antes de ser reconocidas por la URBA, ¿Jugaban algún torneo regular?
Antes y hasta el día de la fecha jugamos torneos y amistosos organizados por nosotras. Hecho todo a pulmón, con recursos generados por nosotras.
¿Hoy en día cómo es la situación?
Después de tanto luchar y de no bajar los brazos, recién en Julio de este año la URBA nos convocó para formar una sub-comisión de rugby femenino. Uno de los objetivos principales es la difusión y desarrollo para que la gente se entere de la existencia de nuestro deporte y si hay alguna chica que quiera practicarlo pueda acercarse a algún club.
¿Cuántas jugadoras conforman el plantel de las Vikingas?
Recién este año logramos llegar a 20 jugadoras. Con chicas que están hace cinco años, algunas que volvieron de lesiones y con integrantes nuevas. Es una gran mezcla de edades.
¿Cómo es la convivencia?
Por jugar al rugby no dejamos de ser mujeres… la esencia no se pierde: siempre hay diferencias, malos entendidos, más afinidad una con otra, pero lo importante es que cuando se trata de “Las Vikingas” como equipo, todas tenemos que tirar para el mismo lado. Dentro de la cancha no debe haber diferencias, esa es mi postura como capitana.
¿Cómo es un tercer tiempo de las Vikingas?
Los terceros tiempos de las Vikingas son los mejores de todo el rugby femenino. Somos las más divertidas, las últimas en irnos. Hay mucha música, mucha bebida y comida. Y no es falsa modestia.
¿Cuál es la reacción más común de los hombres cuando les cuentan que juegan al rugby?
De sorpresa. Les cuesta menos a los varones que no tienen que ver con el rugby, que a los propios rugbiers. Y los más resistentes son los veteranos.
¿Sintieron mucha discriminación?
Y… desde el ‘85 que se jugaron dos partidos con Alumni y dos con Barbarie de Concepción del Uruguay, pasaron 12 años hasta que volviera el rugby gracias a la iniciativa de las chicas de Ñandú. Y a partir de ahí a la fecha nos estamos manteniendo con mucho esfuerzo y amor por el rugby. Ya se disolvieron varios equipos, la idea es contar con la difusión y apoyo necesario para que el rugby femenino no vuelva a caer, y que en vez de desaparecer equipos se formen nuevos.
¿Cuál es el balance que hacen del rugby femenino en general y de las Vikingas en particular?
En este momento, a partir de la puesta en marcha de la sub-comisión de rugby femenino, te puedo decir que para nosotras es un logro enorme. Después de tanto golpear puertas, por fin nos escucharon. Ahora podríamos decir que estamos trabajando en serio. Con respecto a las Vikingas, como te dije antes, es la primera vez que llegamos a 20 jugadoras activas. Y también es la primera vez que tenemos un entrenador conciliador, con muchas ganas y un montón de ideas. ¡NACHO TE QUEREMOS! Es un balance muy positivo.
¿Qué representa el rugby en sus vidas?
Para mi es un constante desafío. Te pone a prueba, te enseña a retroceder para poder avanzar, saber que la unión hace a la fuerza. EL RUGBY ES UNA POSTURA ANTE LA VIDA.
¿Reciben algún tipo de respaldo de parte de la U.A.R o la URBA?
UAR nos dio alguna vez un micro en torneos nacionales y la URBA se hizo cargo de algunos torneos.
¿Cuáles son las metas de ahora en más?
Las metas son varias. Las inmediatas son difundir y desarrollar el deporte para que los clubes que ya están puedan aumentar la cantidad de jugadoras, y así poder de a poco llegar al 2011 disputando partidos de 15 jugadoras. También apuntar a la creación de nuevos clubes, para poder competir en campeonatos oficiales. Hasta ahora fueron sólo encuentros organizados por cada equipo. Y pensando en las más chiquitas que quieran practicar rugby y estén en edad de infantiles puedan tener su lugar junto a los nenes de su misma edad sin ser discriminadas.
Para cerrar les dejamos un espacio para que digan lo que deseen al mundo del rugby.
Todas las chicas deben saber que además de ser espectadoras, amigas, hermanas, primas y amantes, hoy en día tienen un lugar, y si quieren pueden jugar al rugby y todos los clubes tendrían que abrir sus puertas para que entrenen y les brinden su apoyo.
Quería aclarar, por si cabe alguna duda, que por jugar al rugby no dejamos de ser mujeres: la misma mano que puede aplicar un hand off es capaz también de acariciar, calmar, amar y también dar mucho placer.
Muchas gracias por darnos este lugar y así colaborar en difundir el rugby femenino.
LAS VIKINGAS


Descargá el apto médico 2012








